jueves, 4 de octubre de 2012

Cabrera: la Triple Corona del chamo que se superó a si mismo




A Fernando Conde, mi amigo
 
La Triple Corona de bateo alcanzada con merecimiento y brillantez por Miguel Cabrera en las Grandes Ligas, más que un orgullo numérico, es un canto sublime a la superación personal. 
Cabrera, joya indiscutible en la alineación del manager Jim Leyland en los Tigres de Detroit, fue capaz de sobreponerse a un "star system", el mismo que le catapultó y el mismo que estuvo a punto de perderlo.
Hace algún tiempo, Cabrera no era noticia por su descomunal ofensiva. Lamentablemente, lo era por denuncias de violencia familiar o detenciones en la vía pública por conducir vehículos de lujo en estado de embriguez.
La supernova parecía languidecer, apagarse, como una más en el firmamento de jóvenes atletas que se consumieron por las fiestas, el trago y en no pocas ocasiones, el uso de sustancias estupefacientes.
MC fue remitido a un programa de rehabilitación por parte de los Tigres, fue respaldado por su familia, asi como por la amplia legión de venezolanos que siempre esperábamos más de él. 
Cabrera fue capaz de superarse a si mismo, para meterse en un exclusivo listado de leyendas, la última, nada más y nada menos Carl Yastrzemski, cuyo único "pecado" en la vida fue vestir la odiosa camiseta de los Medias Rojas de Boston.
Festejemos con Miguel, y encarnado en él, la cierta posibilidad que tiene el ser humano de redimirse y encaminarse por mejores senderos de progreso y alegría.
Difícil va a tenerla la comunidad de colegas, afiliados al Círculo de Periodistas Deportivos, para escoger al atleta del año. Por cierto, cuándo se regulariza la situación de una junta directiva vencida hace ya bastante rato?

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