lunes, 23 de mayo de 2016

Feveda: o ganar "como sea". Crónica de un sábado por la mañana

Ir a la piscina, a reencontrar a mis afectos de la natación venezolana, es un gusto que suelo darme de vez en cuando y de cuando en vez. Como dice la canción, “no es falta de cariño, te quiero con el alma”, pero la intensidad y contradicciones que veo en torno al agua, unas veces se parece a la tragedia. Otras a la comedia.

Todo lo que voy a contar en este reportaje muy personal, sucedió el sábado 21 de mayo de 2016, en la piscina del complejo acuático Naciones Unidas o también conocido como “Goyo Tavío”, en el campeonato nacional por Categorías que llevó adelante la Federación Venezolana de Deportes Acuáticos…perdón, la comisión reorganizadora de Feveda.
Precedida por un desproporcionado despliegue de nuevo riquismo financiado con fondos del Comité Olímpico Venezolano, intentando fabricar la imagen de un país Disneylandia donde no pasa nada y con una tecnología #HighTech, la citada comisión estaba en todos lados, onmipresente…
“Ese organismo encargado tiene la facultad del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) sólo para organizar una elecciones y en vez de eso se pone a recoger dinero y servir de plataforma electoral a un grupo que está chingo por ponerle la mano a Feveda”, me comentaron apenas llegué. En rigor, hay tres grupos en pugna.

Ir a la piscina, a reencontrar a mis afectos de la natación venezolana, es un gusto que suelo darme de vez en cuando y de cuando en vez. Como dice la canción, “no es falta de cariño, te quiero con el alma”, pero la intensidad y contradicciones que veo en torno al agua, unas veces se parece a la tragedia. Otras a la comedia.

Todo lo que voy a contar en este reportaje muy personal, sucedió el sábado 21 de mayo de 2016, en la piscina del complejo acuático Naciones Unidas o también conocido como “Goyo Tavío”, en el campeonato nacional de especialización que llevó adelante la Federación Venezolana de Deportes Acuáticos…perdón, la comisión reorganizadora de Feveda.
Precedida por un desproporcionado despliegue de nuevo riquismo financiado con fondos del Comité Olímpico Venezolano, intentando fabricar la imagen de un país Disneylandia donde no pasa nada y con una tecnología #HighTech, la citada comisión estaba en todos lados, onmipresente…

“Ese organismo encargado tiene la facultad del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) sólo para organizar una elecciones y en vez de eso se pone a recoger dinero y servir de plataforma electoral a un grupo que está chingo por ponerle la mano a Feveda”, me comentaron apenas llegué. En rigor, hay tres grupos en pugna.
 “Están comprando en 250 mil Bs el voto de los presidentes de asociación. Eso es una cochinada. La mano que da los reales es la de un tipo que hace algún tiempo no tenía donde caerse muerto y que hoy beneficia al príncipe olímpico de Venezuela. La corrupción llegó al punto de que decisiones arbitrales, de índole técnico, fueron afectadas por la controversia electoral”, me dijo muy dolido otro famoso coach, al que sus posiciones personales ante la vida, parecieran dejarlo fuera de la delegación olímpica a Río de Janeiro.
“Peñalver, nosotros sabemos ser exitosos y vamos a ganar al final. Puedes anotarlo. Tu sabes que es así”, dijo en voz alta un “vocero” al que no calificaré, ya que preferí no caer en su juego adolescente de utilizar mi nombre para intentar molestar a una gran amiga y hermana, que en ese momento yo abrazaba tras mucho tiempo sin vernos.
Hablando de abrazos, me di el gustazo de darle uno “rompecostillas” al gran tocayo Manuel Fernando Marín Mendoza, quien torea primores ante los afilados pitones de los fieros miura, a los que ha vencido en su pelea por la vida. El Sport Center Los Naranjos lleva adelante un proyecto de acción social, con nadadores de Petare, del cual les contaré en los próximos días. En el SCLN, nada un pariente mío, Carlitos Piñerúa, hijo de mi primo José Miguel Piñerúa.
El estado de descuido en el PNU fue evidente. Muchas losas estaban levantadas, atentando contra los pies de “niños, niñas y adolescentes”, que gracias al esfuerzo de padres, amigos y entrenadores hacen de tripas corazón. No merecen formar parte involuntaria de parodias circenses, como la que vi el pasado sábado.
Al término de la jornada matutina, tomé mi cámara fotográfica y me fui. Partí con una honda preocupación en el corazón. Veo tanta gente talentosa y trabajadora, que ama a la natación, pero que invierte esos dones en lastimarse. A muchos los llamo mis amigos, y lo hago desde hace muchísimos años.
También veo a zamuros que quieren aprovechar en río revuelto, para tomar a Feveda como una federación bandera y hacer desde allí cualquier tipo de abusos y tropelías. Es la tropa del “éxito”, pero no la que pregona el Juego Limpio, sino la del imponerse “como sea”…
Lo que sí les digo a los tres grupos en pugna, es que todo este proceso terminará afectando a la fuerza más preciada que tiene este deporte: a los atletas. Eso sí que es un crimen. Y el crimen, como decía José Campos Suárez, “no paga”.


jueves, 14 de enero de 2016

Señores internautas: un toque de distinción y clase por favor

Por Fernando Peñalver
@rebotero


Esta mañana, mientras veía la transmisión vía Periscope que hizo mi colega Mildred Manrique (@milmanrique) de las sesiones correspondientes al jueves 14 de enero en la Asamblea Nacional, leía los comentarios de muchos internautas que, de muy mala manera, “exigían” a la periodista mejorar la transmisión.

“No se escucha bien”, “te tiembla la mano”, “un poquito más cerca” entre otras lindezas eran los airados reclamos de estos señores y señoras, que desde la comodidad de su hogar y sin pagar un centavo, le proferían a la comunicadora.

Señores Internautas: un poquito de educación no les vendría para nada mal. Voy a compartir con ustedes, lo que tiene que hacer un periodista hoy por hoy, para llevarles esa transmisión y terminar llevando “leña pareja” por parte de ustedes.


Primero que nada, debe estar súper temprano (muchas veces sin desayunar) en la Asamblea. Luego, pasar la lluvia de tomates y huevos que lanzan seguidores del oficialismo. Ah, también prodigan tumbarranchos, en eso que ellos suelen llaman la tormenta de las ideas. Por cierto, ¿quién paga todo eso tan escaso y tan caro en estos tiempos?

Superar los cordones de la policía y la Guardia Nacional es otro parto de los montes: los funcionarios siempre tan prestos a obstaculizar la labor de los comunicadores, nos ven como a encarnizados enemigos.


Luego hay que buscar un sitio, en un balcón de la prensa que está muy concurrido, después de que la amplitud y la transparencia llegaran a la AN, de la mano de la fracción parlamentaria de la Unidad Democrática.

Para nadie es que un secreto, y eso lo padecemos todos los días, que el internet de Venezuela es caro, malo y más lento que el caballo del Sargento García.


Señores Internautas: mientras ustedes están en la comodidad de su hogar, a buen resguardo, los periodistas tenemos que lidiar con el hambre, con otros colegas que también desean informar y los “amorosos colectivos” que nos estarán esperando fuera del Palacio Federal Legislativo, para darnos una ración de “caricias del hombre nuevo”: a garrotazo limpio, con el robo de equipos, insustituibles en nuestra depauperada economía.

Por estas y por muchísimas razones, más que pedirles, les exijo un poquito de buena educación, clase y distinción a la hora de criticar el trabajo que, a contracorriente y muchas veces mal pagado, llevan a cabo mis colegas en la AN.


Por nada.

PD: casi se me olvidaba dedicarle unas líneas a los guardaespaldas de los diputados del oficialismo, últimamente dedicados a fotografiar a los reporteros que se atrevan a preguntar sobre unos ciertos buenos muchachos, presos ellos injustamente en Nueva York…

jueves, 24 de diciembre de 2015

Niño Lindo o las Bodas de oro del Quinteto Contrapunto navideño


"La verdadera muerte es el olvido"
Anónimo

24 de diciembre de 1970: Tengo cinco años, Brasil ganó la Copa del Mundo en México y el año que viene paso para primaria en mi colegio de toda la vida, la escuela municipal "Matías Núñez". Me regalaron un balón de cuero, tengo una camisa amarilla. Soy feliz.
Estamos en casa de mis abuelos Clara María y Antonio, en el piso 1, apartamento 11 del edificio Santa María. La catira de Aragua de Barcelona se levanta de la mesa luego de la cena, se dirige al piano y comienzan los acordes de Niño Lindo, magnífica pieza que recopiló Vicente Emilio Sojo.
Descubro el disco aquel de fondo azul, con un nacimiento venezolanísimo de un grupo que está por disolverse: el Quinteto Contrapunto.

24 de diciembre de 2015: Tengo 50 años, mi amada selección de básquet se coronó en América, con boleto olímpico incluído. Todos mis abuelos han muerto y escucho una vez más Niño Lindo: sucede que voy de golpe y porrazo a la Venezuela de Caldera I, con turrones, panetonne, vino tinto y sidra, "25 hallacas a medio" como las que venden en la puerta del cielo.
En medio de tantísimas dificultades, de silencios, de incertidumbre, me aferro a la esperanza para no caerme en el abismo de los miedos. 
Celebro tener entre mis discos más queridos el CD del Quinteto Contrapunto, en las bodas de oro de ese magnífico trabajo que me acompañó en mi infancia, en las primeras navidades de mis hijos y ahora, en la "Ciudad de la Furia".
Celebro poder cantar con el Polifónico Rafael Suárez, todas y cada una de las canciones de mi querido disco azul, el mismo LP que ha conmovido a la gran familia venezolana en el último medio siglo.
María Colón de Cabrera, directora del Polifónico Rafael Suárez, reconoció a esta disco
como parte fundamental de la navidad venezolana

El mítico Quinteto Contrapunto: de izquierda a derecha Domingo Mendoza (Bajo), Morella Muñoz (contraalto), Rafael "Fucho" Suárez (barítono y director), Auristela Guánchez (soprano) y Jesús Sevillano (tenor). Para mí, ellos son los Beatles de la música popular venezolana en los años 60.

miércoles, 21 de octubre de 2015

¡Chao Pape! Homenaje a Oswaldo "Papelón" Borges, amigo y deportista



Por Fernando Peñalver
@rebotero

Cuando yo conocí a Oswaldo “Papelón” Borges, a mediados de los años ochenta del SXX, era el fan número uno del tenis de mesa en Venezuela y me atrevería a decir que del planeta entero.

Coincidimos en el diario Meridiano, ya que ambos éramos columnistas. El en su muy leída “Papelón y voleibol” y yo con mi querida “Rebotero”, que en abril de 2016 llega a 30 años.

Ya no era el todopoderoso presidente del IND, ya no era el presidente de una iniciativa que buscaba oponerse al Movimiento Olímpico vía organismos deportivos oficiales.

En el poder y fuera de este, siempre fue un tipo llanote, cordial, un declarante de primera línea a la hora en que muchos se le escondían a la prensa deportiva. Un señor dirigente.

Y es que el popular “Papelón”, lo más parecido a los atletas del Black Power en Caracas, se realizó en todas sus facetas: como atleta, como dirigente y como ciudadano.

Si bien los Juegos Panamericanos fueron un dechado de luces y también de corrupción, su nombre jamás se vio salpicado por escándalo alguno, al punto de llegar a ser integrante del salón de la Fama en 1998.


“Épale Fernandito”, era siempre su saludo fraterno. Lo vamos a extrañar. Y mucho.

jueves, 24 de septiembre de 2015

¿Qué estará tramando Don Armando Naranjo? Cumplir 100 años!!!


 Texto: Pedro Marrero y Fernando Peñalver

Hoy cumple 82 años Don Armando Naranjo, caraqueño nacido a una cuadra del Hotel Majestic en 1933.

En 1954 en los VII Juegos Deportivos Centro americano y del Caribe Vistió la camiseta de nuestra Selección de Baloncesto.

 
En 1955, desde las páginas deportivas del diario El Universal, comienza su dilatada carrera periodística, que le ha llevado a informar y sobre todo opinar, sobre temas candentes de la actualidad competitiva, desde sus muy leídas columnas “Quinteto” y “Entrevero”.

En 1962, cubrió con total brillantez la hazaña de los “Súperdotados” del atletismo, cuando Venezuela ganó el Campeonato Iberoamericano, en tiempo del Zar, Eduardo Alfonzo García.

Naranjo fue jefe de deportes de las páginas de El Nacional, rotativo donde laboró por 15 años, además de ser el creador de la revista “Dicen beisbol, dicen básket” (Editorial Agustín Lisbona) y llevó con éxito la coproducción de la edición venezolana de la revista española Don Basket.

Gremialista a carta cabal, formó parte de la primera junta directiva del Colegio Nacional de Periodistas. Es miembro del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa.

En la administración pública, al mejor estilo de la vieja campaña de Sears, fue presidente del IND por “nueve días”, en su condición de integrante del directorio de esa institución, en los años sesenta del SXX.

Su participación en el movimiento que lideró Fernando Romero, para darle nuevos rumbos al Comité Olímpico Venezolano (1984) fue determinante. En 1990, fue jefe de comunicaciones inedista, bajo la batuta de Francisco “Paco” Diez.

Lleva en la actualidad la página www.quinteto.com.ve, que invitamos a seguir, dada la calidad, profundidad de análisis y ponderación en cada uno de sus escritos.



14 de Julio de 2010, Don Armando Naranjo, pionero de la Liga Especial y decano de la prensa especializada en la disciplina, dijo que todo el éxito que tiene el baloncesto en Venezuela se debe a la siembra de quien merecidamente ha se ha ganado el título de “Señor Baloncesto”. Leonardo Rodríguez

Fue parte del Circuito Radial de los Guaiqueríes de Margarita.
Donde compartió con Juvencio Ramos, Por muchos años

En una oportunidad conto esta historia que ahora se las hago llegar:
El primer contacto con el baloncesto de Nueva Esparta lo tuve en 1957 –entonces, como Secretario de la Federación que presidía José Beracasa, era principal responsable del certamen-, cuando un equipo formado por jugadores de Margarita y el refuerzo caraqueño Carlos Pulido debutó en los exitosos campeonatos nacionales de la época.
Fue en el Nuevo Circo de Caracas y la presentación no resultó auspiciosa, en absoluto. Tanto que en la fila de reveses cosechados figuró la jornada en que el mirandino Luis Navarro anotó –él solito- 107 puntos (de 109 del conjunto) para establecer un récord individual que supera, incluso, los 100 establecidos por Wilt Chamberlain para la NBA.

La divisa insular, por supuesto, “desapareció del mapa”, aunque algunos entusiastas continuaron practicando en medio de vicisitudes de la época. Y fue casi un cuarto de siglo más tarde, en 1971 –casualmente, incursionaba otra vez en el sector federativo, como vicepresidente de Arturo Redondo-, cuando supe de primera mano sobre lo que se producía en Nueva Esparta, pues a la selección nacional llegaba un margariteño, joven (19 años), fuerte y bien dotado para la disciplina: Cruz Lairet.
Vino después la fundación de la Liga Especial, en 1974, y comenzó el brusco cambio del baloncesto, que recogió los frutos sembrados en aquellos campeonatos nacionales, mejorando el modelo con su régimen de temporada, importados y televisión.
“Ese muchacho tiene otros hermanos que también juegan”, había escuchado al destacar el evidente talento de Cruz. Y el entusiasmo de Flavio Fridegotto y Tulio Sánchez, introductores de Carabobo en el basquet espectáculo abrió campo a la llegada de Luis Lairet, quien desarrollaría sus condiciones bajo los consejos de Nat Frazier. Entretanto, Cruz reaparecería como figura de Aragua, que tenía su sede en Maracay y estaba bajo la dirección de Mauricio Johnson,
Los Nacionales, que seguían realizándose anualmente bajo el control de la Federación, tenían reservada una sorpresa para su edición en Cumaná 75; Nueva Esparta, con un elenco cien por ciento margariteño, se llevaba el título en impresionante demostración, pasando por encima de los clásicos ganadores como DF, Carabobo y, especialmente Aragua, que había dominado los tiempos recientes. Claro que, ante tamaño exitazo, los propios atletas pensaron: ¿ y por qué no podemos jugar en la Liga Especial?,Como se acostumbraba en aquellos años, Cruz y otros buscaron el apoyo de las fuerzas vivas, logrando acogida en Rafael “Fucho” Tovar, Erról Yrausquín, ambos fallecido,Salvador Cupello, Elio Mutti, José Luis Bruzual, Félix Silva Moreno... y el respaldo general de los pobladores, incluidos profesionales jóvenes que como el médico Rómulo Ramos se incorporaron desde el primer momento.

Y se produjo el debut en 1977, con el resultado harto conocido de seis títulos consecutivos, algo sin precedentes en el deporte venezolano. Los hermanos Lairet (Cruz, Luis y Rodolfo) resultaron emblemáticos para Guaiqueríes de Margarita, una divisa nacida para hacer historia y que, con ocho títulos (1977 -1982,97,07), y tres subcampeonatos muestra el más rico palmarés del baloncesto nacional.
Pedro “Camaguey” Espinoza, ganador de tres títulos como DT, los hermanos José Luis y Antonio Morales, Jesús Castillo, Pablo Mata, Omar Fernández, Evencio Gómez, Antonio Faneite, Alexis Castillo, Clodomiro Rodríguez, René Gutiérrez, Adrían Naar y los norteamericanos Melvin Williams, Fred Frederick, Lewis Linder y Gerald Cunningham formaron con los Lairet la primera avanzada. Linder y Cunningham, por cierto, repitieron durante ocho y siete años respectivamente, convirtiéndose en ídolos insulares y mostrando, su pasta de campeones.
En el camino, por supuesto, se generó una encendida rivalidad con Trotamundos y, muy especialmente, con Caracas (hoy representada por Cocodrilos), natural resultado del enfrentamiento eterno entre los deportistas de la provincia y la capital.
Tan exitoso discurrir hace de Guaiqueríes de Margarita –cuyos partidos mueven verdaderas peregrinaciones hacia y desde el gimnasio de La Asunción- no solamente una divisa que ha marcado hito en el deporte.
Muchas felicitaciones Don Armando.

miércoles, 23 de septiembre de 2015

Rebotero (edición especial) / Bob Abreu no es el hombre para la crisis que viene en el Baloncesto LPB



 
Fernando Peñalver
@rebotero

Falsas, anodinas, sin alma, desabridas. Esas son las primeras impresiones que nos vienen a la mente, cuando leemos las declaraciones del señor presidente de la Liga Profesional de Baloncesto, Bob Abreu, tras el cónclave gerencial que culminó este miércoles 23 de septiembre en la ciudad de Valencia, estado Carabobo.


El señor presidente de LPB, quién puede dudarlo, es un Señor Deportista. Como Caraquista convicto y confeso que soy, puedo jurarlo por este puñado de cruces, ya que muchísimas alegrías me regaló, cuando vestía el uniforme de los gloriosos Leones.


Lo que pocos pueden contradecir, salvo sus más conspicuos aduladores y jaladores de bola, es que Bob Abreu ha sido, es y será la indiferencia encarnada hacia el baloncesto. La prueba más fehaciente de ello es el penoso viacrucis de “sus” Panteras de Miranda. 


“Es un momento importante para el baloncesto venezolano. Seguiremos trabajando para continuar los éxitos de la selección”. Sí, estas fueron TODAS las declaraciones de Abreu según se desprende del liliputiano boletín que usted puede ver en la página oficial www.lpb.com.ve


Que en un momento de encrucijadas difíciles, y teniendo como gran marco de alegría nacional el logro de los Conquistadores de México, el señor presidente de LPB tan sólo tenga palabras genéricas y frías, sin calor a séptimo juego de la final, es como para llevarse las manos a la cabeza.


Para la genuina gente del básquet, estas es una situación preocupante, vistas las grandes transformaciones que vienen en el formado de competencia LPB, cambios promovidos a punta de bayoneta por la FVB a través de la mismísima Fiba.


El último trimestre deportivo del año va a agarrar a la gente del baloncesto comenzando a tropezones la campaña 2015-2016, cosa que vemos muy improbable. El año fiscal de los patrocinantes sobrevivientes del baloncesto espectáculo no contempla en sus previsiones este compulsivo inicio.

Señoras y señores, colóquense en posición de impacto. Los alpes suizos se ven por las ventanillas del avión.

lunes, 21 de septiembre de 2015

Rebotero: Tropezarse dos veces con la misma piedra o ¡mejor cinco importados en cancha!





Por Fernando Peñalver
@rebotero

La verdad es que quería esperar a que se aquietaran las pasiones, las múltiples exageraciones y manifestaciones corrosivas para compartir con ustedes lo que siento tras la brillante gesta de los Conquistadores de México, campeones de América con indiscutibles merecimientos.

Lo primero que me viene a la mente es que el periodismo deportivo no puede permitirse el lujo de perder las perspectivas de la historia. Leí con asombro expresiones de este tenor: “Al fin nos quitamos de encima la sombra de Portland” o “Deberíamos llamarlos los dioses de México”.

Cada cual es libre de incurrir en la exageración que desee. Puede negar los aportes de los de atrás y, cual neofanático, decretar que la historia existe desde los felices momentos aztecas a esta parte. No más.

Con afecto y no poca vergüenza, recordamos que en 1992 nosotros también caímos en esa nefasta tendencia de imponer el logro de los basquetbolistas, en detrimento del pasado, en específico del beisbol.

Confieso, Mea culpa, que llegamos a decir “por fin se acabó el yugo de los Héroes de 1941”, en abierta confrontación con venerables colegas que cubrieron lo que aconteció en La Habana, y que marcaría de una manera determinante la historia deportiva de Venezuela.

El tiempo se encargó de poner las cosas en su justo lugar: Daniel “Chino” Canónigo y sus compañeros hicieron su gesta y en 1992 Carl Herrera, Julio Toro y el resto del equipo hicieron algo ENORME al medirse al Dream Team por excelencia, al DT irrepetible.

Lo que sucedió después fue fatal: la Liga Especial (en ese momento Comisión Nacional de Baloncesto Especial) fue implosionada a causa de un contrato televisivo y en un parto por fórceps nació LPB, su heredera.

¿Y cuál fue el premio que recibieron los basquetbolistas criollos, por parte de los dueños de equipo? Pues que en el momento más brillante en la historia reciente de nuestro amado deporte, se aumentaba la cuota de importados en cancha “ya que la LPB debe dar espectáculo, no formar jugadores”.

Concluido el carnaval politiquero en torno a los Conquistadores de México, que incluyó el lanzamiento de unas botas de baloncesto “Hugo Chávez” en Miraflores, hago votos porque la historia no se repita, que sea el talento criollo el que marque el ritmo en la campaña 2016, la cual debería comenzar en el mes de octubre, tal y como lo ha determinado la Federación Internacional de Baloncesto.

Ojalá que el periodismo deportivo no se deje enceguecer por la soberbia, y que LPB no vaya a tropezarse dos veces en la misma piedra…