lunes, 21 de septiembre de 2015

Rebotero: Tropezarse dos veces con la misma piedra o ¡mejor cinco importados en cancha!





Por Fernando Peñalver
@rebotero

La verdad es que quería esperar a que se aquietaran las pasiones, las múltiples exageraciones y manifestaciones corrosivas para compartir con ustedes lo que siento tras la brillante gesta de los Conquistadores de México, campeones de América con indiscutibles merecimientos.

Lo primero que me viene a la mente es que el periodismo deportivo no puede permitirse el lujo de perder las perspectivas de la historia. Leí con asombro expresiones de este tenor: “Al fin nos quitamos de encima la sombra de Portland” o “Deberíamos llamarlos los dioses de México”.

Cada cual es libre de incurrir en la exageración que desee. Puede negar los aportes de los de atrás y, cual neofanático, decretar que la historia existe desde los felices momentos aztecas a esta parte. No más.

Con afecto y no poca vergüenza, recordamos que en 1992 nosotros también caímos en esa nefasta tendencia de imponer el logro de los basquetbolistas, en detrimento del pasado, en específico del beisbol.

Confieso, Mea culpa, que llegamos a decir “por fin se acabó el yugo de los Héroes de 1941”, en abierta confrontación con venerables colegas que cubrieron lo que aconteció en La Habana, y que marcaría de una manera determinante la historia deportiva de Venezuela.

El tiempo se encargó de poner las cosas en su justo lugar: Daniel “Chino” Canónigo y sus compañeros hicieron su gesta y en 1992 Carl Herrera, Julio Toro y el resto del equipo hicieron algo ENORME al medirse al Dream Team por excelencia, al DT irrepetible.

Lo que sucedió después fue fatal: la Liga Especial (en ese momento Comisión Nacional de Baloncesto Especial) fue implosionada a causa de un contrato televisivo y en un parto por fórceps nació LPB, su heredera.

¿Y cuál fue el premio que recibieron los basquetbolistas criollos, por parte de los dueños de equipo? Pues que en el momento más brillante en la historia reciente de nuestro amado deporte, se aumentaba la cuota de importados en cancha “ya que la LPB debe dar espectáculo, no formar jugadores”.

Concluido el carnaval politiquero en torno a los Conquistadores de México, que incluyó el lanzamiento de unas botas de baloncesto “Hugo Chávez” en Miraflores, hago votos porque la historia no se repita, que sea el talento criollo el que marque el ritmo en la campaña 2016, la cual debería comenzar en el mes de octubre, tal y como lo ha determinado la Federación Internacional de Baloncesto.

Ojalá que el periodismo deportivo no se deje enceguecer por la soberbia, y que LPB no vaya a tropezarse dos veces en la misma piedra…

3 comentarios:

  1. Amigo muy buen artículo. Comparto lo que allí expresas; debo agregar que no deben repetirse los errores. No hay ligas de formación y desarrollo de nuevos jugadores y por ende los talentos se pierden. No todos en esta Venezuela tienen las posibilidades de viajar y estudiar fuera y desarrollarse deportivamente. Por otro lado, tampoco hay formacion de nuevos entrenadores y los pocos intentos al respecto; no han tenido el apoyo de las ligas ni de la federacion. Si esta situación no se corrige, todo quedara en ilusiones y una gran frustración. Y como siempre dependiendo del esfuerzo de unos pocos. Utilizare una frase del periodista Carlos Mauricio Ramirez "Sembremos el Baloncesto". Sigamos el ejemplo de España y aprendamos lo que ellos hicieron para convertirse en la mejor selección de Europa por 3era vez consecutiva. Otro ejemplo Suramericano la Selección de Argentina, que han alcanzado grandes exitos en los ultimos años y ya tienen un numero importante de jugadores en la NBA. Asi en todos los deportes. Se deben desarrollar las categorias menores y se se alcanzaran exitos sostenidos a mediano plazo. Como sugerencia todos los equipos de la LPB y LNB deben crear y desarrollar sus canteras. Saludos

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  2. muy buena su nota Rebotero saludo

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  3. Excelente articulo, esto no es nuevo y siempre se ha hablado del mismo tema y lo que ha cambiado son unos efímeros resultados, independientemente de la importancia del ultimo titulo logrado. La preparación previa fue la clave de los resultados pero no podemos quedarnos solo ahí, porque la competencia en nuestro hemisferio es dura y sino se cambia la estructura de este deporte me temo que solo viviremos de remembranzas.

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