Cabrera: la Triple Corona del chamo que se superó a si mismo
A Fernando Conde, mi amigo La Triple Corona de bateo alcanzada con merecimiento y brillantez por Miguel Cabrera en las Grandes Ligas, más que un orgullo numérico, es un canto sublime a la superación personal. Cabrera, joya indiscutible en la alineación del manager Jim Leyland en los Tigres de Detroit, fue capaz de sobreponerse a un "star system", el mismo que le catapultó y el mismo que estuvo a punto de perderlo. Hace algún tiempo, Cabrera no era noticia por su descomunal ofensiva. Lamentablemente, lo era por denuncias de violencia familiar o detenciones en la vía pública por conducir vehículos de lujo en estado de embriguez. La supernova parecía languidecer, apagarse, como una más en el firmamento de jóvenes atletas que se consumieron por las fiestas, el trago y en no pocas ocasiones, el uso de sustancias estupefacientes. MC fue remitido a un programa de rehabilitación por parte de los Tigres, fue respaldado por su familia, asi como por la amplia leg...