Gente que me encontré en el camino: Elvira de Azócar, maestra
Elvira de Azócar, maestra Dicen que hay maestros, palabra de honor, que le cambian la vida a uno. Ese fue el caso de mi profesora de cuarto grado, Elvira de Azócar, docente de la Escuela Municipal "Matías Núñez" de Vista Alegre. El domingo pasado la volví a ver y tras 22 años de jubilación, sigue siendo la muy recia persona de aquellos lejanos tiempos de infancia. La maestra Elvira fue lo que podríamos decir "el cable a tierra" con la realidad académica, fue la mujer que nos apretó las tuercas, para que supiéramos que había que fajarse para ser alguien en la vida. Poco dada a sonreir, poco dada al halago fácil, cuando le sacabas un notón era porque te habías fajado, te lo habías ganado. "La última vez que fui a la escuela, me dieron ganas de llorar, por lo abandonada que está. Si la señora Lola (Gómez Pérez, directora) ve lo que han hecho con ella, seguro se vuelve a morir" nos confesó afligida. Y es que a la Escuela, como al país entero, ...