Sensatez y sindéresis deben imponerse en crisis gerencial LPB
Mis colegas saben que su responsbilidad es enorme y estarán a la altura del compromiso. Foto FP A Luis Vargas Ayer estuvimos en el Naciones Unidas o gimnasio "José Beracasa", no sólo para ver el primer (y decepcionante) encuentro de la postemporada de la Liga Profesional de Baloncesto, sumida en una de sus crisis gerenciales más profundas de la que tengamos conocimiento. Fuimos a palpar el ambiente y el denominador común es la incertidumbre, además de la estupefacción por la torpeza y soberbia que tanto Germán Blanco, como Rolando Urdaneta, han ventilado públicamente, haciendo de este episodio el hazmerrir de la comunidad deportiva nacional, que en un tiempo tuvo como paradigna de altísima eficiencia y sentido de grandeza al baloncesto. Nunca como antes, los llamados a la sensatez y la sindéresis son apremiantes. Pareciera que un "quítame esas pajas personal" amenaza con afectar de manera severa a una institución, que no le pertenece a nadie, ni siquie...