jueves, 17 de abril de 2014

 
Gracias por todo Cheo, Dios te bendiga!


Fernando Peñalver
@rebotero

Hay gente con que uno tiene una deuda afectiva eterna, especialmente por haberme salvado en los lejanos tiempos de la juventud, cuando todo parece que es y no, y cuando una pena de amor parece un maremoto, reducido a los linderos de un vaso de agua. "Cheo" Feliciano es una de esas personas.

A principios de la década de los años ochenta del SXX, en casa mis amigos Lisbeth y Goyo en Vista Alegre, me involucré con un disco que, a lo largo de la vida, se convertiría en un compañero de camino: era el LP (sí, Long Play, de pasta, redondo y que venía en caja de cartón) de Eddie Palmieri y su orquesta, junto al gran Cheo.

"Ritmo alegre", contrario a lo que pueda pensarse, es un himno al desamor. Es un tema que dura 10 minutos y 15 segundos. Es un tema perfecto. Es una pieza redonda.  Es lo más parecido a la Capilla Sixtina de la salsa brava, difícil de bailar, y que lleva la voz de quien tuvo el detalle de morirse en la madrugada de hoy.

Sí, yo ya conocía "El Ratón", "Anacaona", "Canta". También me enteré de su adicción a las drogas fuertes, del amor irredento a su "Cocó", de su vínculo indestructible con Venezuela. Pero "Ritmo alegre" me subyugó. Cada vez que escucho la trompeta de "Ritmo alegre", recuerdo cada uno de los dolorosos trances del corazón, que te hacen más fuerte, mejor persona. Ese es mi sonido personal para el desamor...

Celebremos la vida de quien triunfó, se bañó en multitudes, conoció los infiernos de la adicción y el cáncer, para volver con su sonrisa simple y llana, con la palabra sabia de quien te acompaña del brazo por las calles solitarias, cuando te sientes más solo y perdido que nunca.

Por mi parte, la próxima botella de vino que tenga en la mano, voy a tomármela en tu honor negro, bailando "Amada mía" con mi idem Ana María.

Gracias, Dios te bendijo con esa voz y estoy seguro de que el Señor te llamó con él. Eres de sus mejores hijos. Buen viaje mi gente!!!!

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